lunes, 9 de agosto de 2010

¡Shalom Viña del Mar!


La comunidad judía de Viña del Mar tiene sus raíces en el Antiguo Barrio Judío de El Almendral en Valparaíso, cuando en 1922 se fusionaron la Unión Israelita de Beneficencia –judíos rusos y centroeuropeos escindidos de la Sociedad Max Nordau- y Haboním –judíos alemanes llegados al puerto alrededor de 1939.

Con el tiempo la vida de este nuevo grupo -que aún lleva el nombre de Comunidad Israelita de Valparaíso y Viña del Mar- fue trasladándose a esta última ciudad, culminando el movimiento migratorio en 1961 con la compra de la propiedad de calle Etchevers con Álvares. Allí se levantó una sede para el Colegio Hebreo, que había nacido en Valparaíso en 1947, y una nueva y amplia sinagoga

La sinagoga recibe buena luz natural del norte a través de un vitral, suavemente coloreado, dedicado a la memoria del Dr. Israel Roizblat, médico sicopatólogo que realizó una notable labor en la rehabilitación de alcohólicos. Una población obrera en los alrededores del sector Rodelillo lleva su nombre.

Al éxodo hacia Viña del Mar se plegaron otras instituciones originalmente porteñas, entre ellas el legendario Club Deportivo Israelita, fundado en 1931; la filial de WIZO, fundada en 1937; y la Sociedad de Damas Israelitas de Beneficencia, que data de 1922 y aún presta asistencia a dos escuelas públicas de Valparaíso.

En el aledaño balneario de Reñaca se adquirió una propiedad para dedicarla al esparcimiento de los socios con el nombre de Estadio Israelita, y el viejo mausoleo de la Unión Israelita de Valparaíso, edificado en 1924 en el corazón del Cementerio de Playa Ancha, fue reemplazado por nuevos terrenos en la cercana localidad de El Belloto


Julio Bernstein nació en Alemania en el seno de una familia judía, pero cuando llegó de diecinueve años a Valparaíso en 1853, se convirtió al catolicismo para casarse en la Iglesia La Matriz con una dama quillotana. En Viña del Mar creó la Refinería de Azúcar, obra pionera que inició el proceso de industrialización de la ciudad, y de la cual queda como único recuerdo material el emblemático Muelle Vergara, que quizás con mayor propiedad debiera llamarse Muelle Bernstein..


Da la casualidad que la casa adquirida en 1961 para sede de la comunidad judía en la calle Etchevers, había sido residencia de verano de doña Sara Braun Valenzuela, legendario y filantrópico personaje, conversa descendiente de judíos rusos emigrados a Punta Arenas, que cuando…viajaba por los Estados Unidos, figuraba allí como judía,… según la Historia de la Colectividad Israelita de Chile.

También resulta curioso que el parque costero que une por la costa a Valparaíso con Viña del Mar, lleve el nombre de Juan de Saavedra, el español, otro supuesto converso, que descubrió la bahía y le puso el nombre en 1536.


Viña del Mar tiene un aeródromo, ubicado en la localidad de Concón, que lleva el nombre de Torquemada pero nada tiene que ver con el feroz Inquisidor, sino deriva del apellido de una antigua familia de origen español radicada en la zona, que donó los terrenos con ese fin.

La ausencia de mayores hitos tangibles en la historia judía de Viña del Mar, que permitan constituir un circuito turístico independiente del de Valparaíso, se ha de atribuir a la juventud de la ciudad-jardín, reconocida oficialmente como comuna sólo en 1874, y a la tardía presencia judía organizada en la región.

Los Estudios Sefaradíes en Chile, comprometidos con el conocimiento y la memoria

2 comentarios:

  1. El nombre de la mujer de Punta Arenas era Sara Braun HAMBURGER, y no Sara Braun Valenzuela!!!

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  2. Shalom!
    alguna direccion de la sinagoga de Viña del mar ?
    Toda

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