martes, 17 de agosto de 2010

Juan de Saavedra, el judío que “bautizó” a Valparaíso

Es justo aclarar que el título es un simple recurso de mercadotecnia, pues Juan de Saavedra no era judío, ni los judíos bautizan.

Existe sin embargo la teoría de que pudo ser converso, fundamentada en que algunos llegaron a Chile en la expedición de Diego de Almagro, de acuerdo a determinados historiadores.

¿Quién fue entonces el capitán del Santiaguillo, y por qué se supone converso?

La verdad es que hay pocos datos de su vida, como que nació en una de las cuatro comarcas de España que en la época se llamaban Valparaíso, participó en la conquista del Perú, vino a Chile con Almagro, de vuelta en Lima no quiso participar en las luchas entre españoles, y regresó a España donde finalmente murió.
Busto de Juan de Saavedra en la Avenida Brasil de Valparaíso
Se le supone converso porque hubo muchos en la gesta del Nuevo Mundo, pero sobre todo porque al darle nombre a la bahía argumentó el parecido con su pueblo natal. El caso es que ninguno de los cuatro Valparaíso peninsulares estaba junto al mar. Era un recurso muy usado por los conversos disimular el lugar de su nacimiento en España, por miedo a la Inquisición.

Otro asunto es si Saavedra se limitó sólo a descubrir y poner nombre a Valparaíso o si realizó un acto de fundación, en vista de las facultades que tenía para hacerlo. El hecho es que no existe acta, y los porteños repiten hasta hoy que la ciudad fue descubierta, pero jamás fundada. Apoyados en que si le puso el nombre tuvo que haber fundación, como parece haberlo confirmado Pedro de Valdivia unos años después, algunos ven en esto una intencionalidad posterior para borrar el hecho que la hubiera efectuado un converso. En el siglo XVIII hubo un intento por reemplazar el nombre por el de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro, pero por el rechazo al uso de nombre tan largo sólo quedó en el decreto, y Valparaíso siguió llamándose Valparaíso.
Mientras exista inseguridad acerca del lugar de nacimiento y de la condición religiosa de Juan de Saavedra, los vecinos de Valparaíso de Arriba, municipio español ubicado en la terrible estepa castellana, pueden mostrar su lápida de hijo ilustre en la iglesia local de San Miguel Arcángel, y los guías del circuito Shalom, Valparaíso! pueden seguir diciendo a los turistas que el descubridor de Valparaíso tal vez fuera judío.

Cosas de la historia… y de los italianos, que inventaron la frase ¡E se non è vero, è ben trovato!

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